André L.
5/5
Lo más positivo: la casa es acogedora y está perfectamente equipada. La cocina tiene de todo y es amplia. Hay buen menaje, utensilios de cocina, productos de limpieza, fuentes para el horno... El comedor es coqueto, con un amplio balcón y una ventana que aporta bastante luz. La estufa de leña no provoca humos y tiene un buen tiraje. La calefacción va estupendamente: hacía -1 grado fuera y dentro se estaba genial. El baño y la ducha son amplios y la habitación principal tiene muchos armarios. Desde ella, además, se puede ver la iglesia del pueblo. La terraza es coqueta y en ella hay toda la leña que puedas necesitar. Recomiendo descargar por la terraza, que tiene acceso 'directo' a la cocina, y no hacerlo por la puerta principal de la casa, así evitas subir las maletas un piso. Además, unos metros más delante de la puerta de la terraza hay sitio para aparcar el coche. Toda la casa estaba bastante limpia y tiene detalles que se agradecen: bonita decoración, piezas de artesanía, libros, juegos e incluso bombones en la habitación. No se cobra extra por ir con tu mascota, lo cual se agradece, porque últimamente los propietarios de alojamientos de este tipo se están viniendo arriba. El anfitrión fue muy majo y nos fue resolviendo todas nuestras dudas.
Lo que se podría mejorar: es cierto que falta una mesita auxiliar y alguna lamparilla o flexo en el comedor. Los sofás se quedan pequeños y no son extremadamente cómodos, pero no están mal. A la terraza le falta un poco de mantenimiento, pero es normal, con el frío que hacía y la lluvia no la usamos. La presión de agua no es mucha y el colchón de la habitación principal está algo duro. Pero vamos, esta casa es totalmente recomendable. Seguro que volveré con amigos.
Información importante: la casa se articula en tres plantas. Hay escaleras para llegar a la planta principal (cocina, comedor, un pequeño aseo y la terraza) y para llegar a la segunda planta, donde están las tres habitaciones y el cuarto de baño completo. A tener en cuenta para personas con problemas de movilidad.
El pueblo: típico de interior. Tranquilo, pequeño, silencioso, rodeado de naturaleza, con una pequeña iglesia y con bonitos detalles de madera por las aceras. Se nota que tratan de mantenerlo limpio y destacar su potencial. Se puede llegar a la casa con el coche perfectamente. Las calles no son demasiado estrechas (si llevas una furgoneta grande ya no sé). No hay cobertura en el pueblo, de modo que descarga el itinerario en google maps o tendrás que ir a tientas. Aunque no tiene pérdida. No hay tiendas, pero sí vimos un hostal con un bar en la entrada en el que poder tomar un café. Muy cerca está la Ruta de las Tajadas, muy recomendable.